sábado, 14 de agosto de 2010

Periodismo ante la violencia

Publicado en El Semanario el 15 de agosto de 2010

El asesinato y secuestro de periodistas se ha convertido en un fenómeno creciente y un tema insoslayable de la agenda nacional.
La misión del periodismo en una sociedad democrática es la de interpretar la realidad social; podríamos decir que sus profesionales son el puente necesario entre los lectores - audiencias y el acontecer en un país o región determinada. También es su función promover la rendición de cuentas por parte de cualquier poder, ya fuere el Estado, el mercado o el propio crimen organizado.
Por esta misión profesional no es extraño que en un clima de violencia como el que se vive en México sea un gremio vulnerable, así lo es en las guerras y en las dictaduras. No se secuestra a un profesional, sino lo que éste significa para la sociedad.
De acuerdo con el Centro de Periodismo y Etica Pública tan sólo entre 2000 y 2009 se registraron 57 homicidios en contra de periodistas, de los cuales la mayoría permanece impune y mientras no se demuestre lo contrario, la hipótesis de que fueron perpetrados por el crimen organizado permanece latente.
En días pasados el secuestro de cuatro periodistas en Durango, puso de manifiesto no sólo la vulnerabilidad de estos profesionales en México, alertada desde hace ya varios años por organismos internacionales y de la sociedad civil, sino la urgencia de plantear estrategias de largo aliento para proteger al gremio, ya que más allá de la persona, la libertad de expresión que es un derecho constitucional y humano es el que se ha convertido en rehén de los grupos criminales en aras de amedrentar y enviar mensajes al gobierno y al ejército.
¿Qué hacer ante este escenario que atenta contra la democracia? Promover la libertad de expresión y garantizar el derecho a la información, que también se encuentra vulnerado por la autocensura que genera un clima de amenazas constantes a los periodistas que prefieren no cubrir a cambio de preservar la tranquilidad y la vida, requiere de medidas y compromisos en dos dimensiones: En primera instancia se encuentran los propios medios y sus periodistas, tan poco comprometidos con la profesionalización y la capacitación.
En últimas fechas han circulado cursos y talleres, que promueven la adopción de protocolos de seguridad, que contemplan entre otras cosas, la sistematización de las rutinas periodísticas y la capacitación constante del gremio en temas nodales como derechos humanos y ética periodística.
Iniciativas sin duda necesarias, pero insuficientes.
El periodismo mexicano tiene ante sí una deuda incumplida que es la conformación de un gremio sólido y autónomo frente al poder.
Al recibir el premio nacional de periodismo 2005, el fundador del combativo semanario Zeta, Jesús Blancornelas reprochó al gremio su falta de sensibilidad para con el asesinato de sus propios colegas, al tiempo de hacer un llamado a la solidaridad intragremial como sucede en otros países y que otorgan al periodismo status de profesión y la posibilidad para hacerse escuchar con fuerza.
Son los poderes que el periodismo se encarga de cuestionar y llamar a cuentas, los que se benefician de la fragmentación profesional que se traduce en indolencia, impunidad y vulnerabilidad.
Sin embargo ni un gremio fuerte, ni el más capacitado de los periodistas puede escapar de ser víctima del crimen organizado, por ello, la
segunda dimensión es la que corresponde al Estado. El periodista actúa sobre una realidad social determinada que no está en sus manos transformar, es el Estado mexicano el responsable de garantizar la libertad de expresión y el derecho a la información.
Para ello se debe partir del reconocimiento de que la estrategia contra el narcotráfico está teniendo consecuencias graves en la sociedad, basta mirar cuán resquebrajado se encuentra el tejido social en comunidades como Ciudad Juárez. También en esta lucha han muerto civiles en medio de balaceras como el doloroso caso de los estudiantes del Tecnológico de Monterrey, episodio que se ha traducido en un llamado de atención sobre los daños colaterales de la política antidrogas instrumentada por el gobierno federal, a lo que se añade esta vez el secuestro de periodistas de connotados medios de comunicación en el norte del país.
Si bien existe una Fiscalía especializada en la atención de delitos cometidos en contra de periodistas, dependiente de la Procuraduría General de la República no cuenta con facultades investigativas, toda vez que el crimen en contra de periodistas no es delito de orden federal, lo cual resulta un imperativo en estas difíciles circunstancias.
En cuanto a estrategias para la protección de periodistas, el referente más cercano es Colombia, cuyo gobierno en su momento reconoció las implicaciones de la guerra contra el narcotráfico en la libertad de expresión y el derecho a la información. Aun con sus deficiencias y limitaciones en su instrumentalización, en 2001 el gobierno colombiano tuvo la voluntad política de aceptar y establecer mecanismos para garantizar la protección de los periodistas a través del Plan Antonio Nariño en el que gobierno, ejército, organismos civiles y medios se comprometieron de manera conjunta a cuatro acciones fundamentales: Sacar a los periodistas de zonas de riesgo; disminuir al mínimo las agresiones en contra de los profesionales de la información utilizando los servicios de inteligencia del Estado; otorgar protección a familiares de periodistas en riesgo y brindar entrenamiento y capacitación.
Sin embargo cabe la pregunta ¿hasta dónde hemos llegado en esta lucha contra la delincuencia organizada?¿hasta el punto de proponer protocolos de protección propios de una guerra como los implementados en Afganistán o Irak?
Más allá de estrategias paliativas, en México ha llegado el momento de replantear en un diálogo abierto, responsable y transparente la política antidrogas del actual gobierno.
Con la intervención de la Secretaría de Seguridad Pública, los cuatro periodistas afortunadamente están a salvo, pero el periodismo mexicano permanece desprotegido y vulnerable.

Discurso completo Blancornelas al recibir el PNP 2005

Me siento muy honrada de haber sido parte del jurado que reconoció la trayectoria del Maestro Blancornelas.

jueves, 12 de agosto de 2010

Ciberseguridad

Publicado en El Universal

La filtración del más grande archivo de documentos secretos ha puesto en la agenda global, el irrenunciable y delicado tema de la seguridad nacional y corporativa en la era digital. La filtración de documentos no es un asunto nuevo, pero lo que sí resulta novedoso es el volumen de éstos puestos a la disposición del mundo entero, lo cual sólo es posible a través de las redes digitales.
El sitio Wikileaks, responsable de filtrar a tres prestigiadas publicaciones, The New York Times, Der Spiegel y The Guardian más de 90 mil archivos secretos sobre la guerra en Afganistán entre 2004 y 2010 es una organización emblemática de la era Internet, en la que el software libre se pone a disposición de los internautas para su libre uso, en este caso para alojar información clasificada y ponerla al alcance del mundo con un clic.
Fundada en 2006 por activistas anónimos, el sitio que dice financiarse de donaciones, está basado en una plataforma similar al de la enciclopedia colaborativa Wikipedia, al que se filtran documentos secretos de todo tipo ante lo cual, el sitio pide no poner en peligro a nadie y se compromete a salvaguardar la confidencialidad de las fuentes de información.
Los contenidos de las filtraciones de la guerra afgana develan entre otras cosas, indignantes crímenes de guerra y la traición de Paquistán a Washington, que de acuerdo a los documentos filtrados apoya a los talibanes cuando recibe ayuda estadounidense por dos billones de dólares al año para hacer justamente lo contrario.
El sitio en sus cuatro años de existencia ha recibido más de un millón de documentos y no sólo ha revelado asuntos político-militares como éste y el video del ataque de un helicóptero estadounidense en Bagdad en contra de civiles, entre éstos un camarógrafo de la agencia de noticias Reuters, sino que éstas han alcanzado al mundo corporativo y financiero.
En 2009 reveló un bochornoso caso de corrupción por parte de los dueños y directivos del banco islandés Kaupthing Bank ,que llevó al gobierno de ese país a revisar la ley del secreto bancario. Este año puso al descubierto que la empresa global de almacenamiento y abastecimiento de energéticos y minerales Trafigura, habría desechado material tóxico en Costa de Marfil dañando a civiles.
En el centro del debate, una vez más está la seguridad de los Estados nacionales y las empresas en la era digital, la cual exige irremediablemente una mayor transparencia, valor que paulatinamente se convertirá en un insumo necesario para hacer gobierno y en la esfera empresarial, negocios.
Wikileaks y otros sitios similares que se irán gestando en esfera digital , llegaron para establecerse en la dinámica de los flujos de comunicación, antes controlados por gobiernos y empresas, lo que en la actualidad resulta cuantioso en términos económicos y contraproducente ante el poder informativo viral de de los medios digitales.

Este cambio de paradigma pocos lo han comprendido , la respuesta de los afectados ha sido el descrédito de la información publicada tendiente a minimizar sus efectos y la inversión en costosas estrategias y protocolos de seguridad sofisticados para controlar Internet, opción que a medida en que la sociedad se digitaliza se hará más complicada y costosa.
En el caso de las empresas, se vuelve necesaria la gestación de una cultura organizacional abierta y transparente tanto hacia lo interno como hacia lo externo, toda vez que quienes filtran documentos son los propios empleados que se siente traicionados por la empresa.
Internet obliga al fin de la era de la secrecía y le da la bienvenida a la etapa de la rendición de cuentas, incluidos sitios como el propio Wikileaks del cual sabemos muy poco. Las empresas y sitios en Internet que apelan a la libertad de expresión para su existencia no están exentos de rendir cuentas, sino que habrán de poner el ejemplo en su propia casa.

Perfil del fundador de Wikileaks en The New Yorker

Frank Lampard's Disallowed Goal

Futbol y tecnología

Publicado en Virtualis Blog de El Universal


Escribir de deporte y futbol me incomoda porque no soy una experta, pero me gusta y mi afición por este y otros deportes me bastan en esta ocasión para inmiscuirme en los dominios de otros.
Un gol invalidado a Inglaterra y un fuera de lugar no marcado en contra México en el mundial de Sudáfrica, revivieron un debate que a la FIFA incomoda, me refiero a la incorporación de tecnología a la práctica de este deporte, que hace evadir al mundo por momentos de la dureza de la vida cotidiana.

Por tres semanas el elíxir recreativo futbolero o psicoterapia universal nos condujo a eludir a ratos la crisis económica; la inminente entrada en vigor de la ley SB 1070; las inclemencias meteorológicas y la catástrofe ecológica en el Golfo de México.

El futbol soccer es vínculo universal, masivo en tiempos de creciente individualidad y el que cada cuatro años, reza odas a un agónico nacionalismo en pleno siglo de migraciones y explosiva multiculturalidad. Esta última es palpable en la conformación de selecciones sajonas en las que latinos, turcos y africanos hacen presencia y en algunas, evidente mayoría.

El mundial de Sudáfrica será recordado por diversas causas, desde las más triviales que van desde el pulpo adivino, las vuvuzelas y desde luego, porque el campeón no resultó ser ni Italia ni Brasil.
En el ámbito mediático-tecnológico el mundial de 2010 será recordado por haber sido el evento deportivo más visto en la historia (la final contó con poco más de 700 millones de televidentes, lo que corresponde aproximadamente a un 12% del total de la población mundial) ; por haber sido el primero en el que las audiencias migraron a la tercera y cuarta pantalla ( computadora y celular) y por haberse disfrutado en alta definición, pero también por haber puesto en la mesa el tema de la incorporación tecnológica a su práctica, para evitar los errores de los árbitros.
Otros deportes han incorporado la tecnología, como es el caso del tenis en el que videocámaras siguen la trayectoria de la pelota con la tecnología Ojo de halcón (Hawk-Eye) que ayuda a los jueces a tomar decisiones cuando no tienen certezas y a los jugadores, a tener la confianza de que el tiro fue bueno o no. Para quienes gustan de este deporte como yo, sabemos, sentimos y disfrutamos en cada torneo de Grand Slam, que la incorporación tecnológica ha revolucionado al deporte blanco, haciéndolo más fuerte y más cercano a la perfección que busca todo deportista: Más alto, más rápido, más fuerte.

Pero en el futbol las cosas no son así, quienes manejan este deporte-industria cultural a nivel mundial, se resisten a incorporar desarrollos tecnológicos tales como el balón inteligente que tiene cargado un chip que detecta si salió de las delimitaciones del campo o bien, si pasó la línea del portero y que evitaría la invalidación de goles como el de Frank Lampard, que le costó a la selección inglesa su eliminación y un bochornoso papel ante Alemania.
La IFAB (International Football Association Board ) que es el Consejo que dicta las reglas de este deporte-industria cultural da cuatro razones básicas para justificar su negativa que se antoja analizar en este blog para y con ustedes:
La universalidad del futbol.-Según la IFAB la tecnología implicaría la pérdida de universalidad que significa que este deporte se juegue en igualdad de condiciones y reglas tanto en un mundial, como en un barrio pobre de Río de Janeiro o la Ciudad de México. Esto puede resultar conmovedor, pero no es lo mismo jugar en el llano que en un mundial.
La pérdida de humanidad.-Se trata en efecto de un dilema que borda los linderos filosóficos, no pretendo sugerir a la IFAB considerar el pensamiento de Ortega y Gasset, sólo preguntémonos ¿Acaso la tecnología no tiene un alto componente humano? ¿Incorporar la tecnología a una práctica humana como el deporte implica deshumanizarlo? Según los expertos del Consejo, el factor humano que genera error y disenso es el que detona la pasión deportiva que caracteriza a sus aficionados ¿Será?
La incorporación tecnológica implicaría el desarrollo del deporte mismo y su perfeccionamiento. Además, si algo ha deshumanizado al futbol son los intereses económicos que le rodean.
El costo de la tecnología.-Argumento poco creíble toda vez que el futbol constituye una industria cultural que genera billones de dólares a base de potenciar la emoción y el espectáculo como para poner de pretexto el presupuesto. De acuerdo a la empresa Deloitte & Touche sólo 25 países generan un PIB mayor que el del negocio del futbol en su conjunto ¿A cuánto asciende el contrato de Cristiano Ronaldo y otros íconos massmediáticos ?
La dinámica del juego.-La incorporación de tecnología dice el Consejo de expertos, implicaría que el juego se interrumpa cada vez que hubiese una decisión controversial. El tenis y el rugby no han perdido su dinámica por la adopción de tecnología.
En los últimos 200 años, la tecnología ha sido un agente transformador de la vida moderna en todas sus dimensiones que van desde la economía, las relaciones sociales y la cultura. La tecnología es un hecho social puramente humano que no desplaza al hombre, ni a su humanidad, es una herramienta para potenciar lo que somos y lo que hacemos. Mirar el lado oscuro, es una visión que no deja de ser retrógrada en una era donde todo o casi todo es transparente y panóptico.
Es absurdo que un aficionado en un estadio pueda grabar con su teléfono celular un claro fuera de lugar y subirlo a YouTube y la FIFA sólo pida disculpas a los afectados.
Es hora de que quienes manejan este deporte-industria cultural que encanta y emociona al planeta entero como ningún otro, lo reconozcan y se decidan a entrar a una nueva era. Los aficionados lo merecemos o creemos merecerlo.

jueves, 8 de julio de 2010

Neutralidad de la red



Publicado en El Universal el 5 de julio de 2010

El 30 de junio la Comisión Europea abrió una consulta pública sobre el tema de la neutralidad de Internet, por lo que la eventual gestión del tráfico en la red por parte de los operadores de telecomunicaciones, será tema central de la agenda europea durante los próximos meses.
Lo que está a debate es el principio de neutralidad de la red, que se refiere al libre flujo de contenidos sobre los cuales, no debiera haber control ni estatal o empresarial en beneficio de los usuarios, quienes por ahora tienen la libertad de acceder a los contenidos de su preferencia, sin que éstos pasen por el tamiz de los operadores los cuales, podrían incurrir en discriminar a determinados sitios.
Esta postura es defendida por proveedores de contenidos como Google y Apple, esta última es desde mayo pasado la marca tecnológica de mayor valor en mercado bursátil detrás de Microsoft.
Por su lado, algunas empresas operadoras de telecomunicaciones desconfían de la neutralidad de la red y de las empresas que la promueven. Sostienen que llevar a los usuarios contenidos convergentes, requiere de una infraestructura en la que ellos invierten sumas millonarias. Por ello han llegado a sugerir cobrar una cuota de peaje a los proveedores que ponen a disposición de los usuarios contenidos cada vez más sofisticados y que necesitan para su pleno funcionamiento de un ancho de banda considerable.
Un ejemplo de esta sofisticación audiovisual posibilitada por la convergencia digital, es el auge de los sitios de descargas, que con la tecnología streaming han revolucionado las formas de consumo de los usuarios de Internet. Estas últimas semanas los internautas hemos sido testigos de la evolución audiovisual de la red, con las transmisiones del mundial de Sudáfrica que muchos hemos podido disfrutar en nuestra computadora.
Este es el dilema a resolver para la Comisión Europea: ¿Hasta qué punto los contenidos de Internet pueden ser gestionados y discriminados por los que detentan la infraestructura? y por el otro lado ¿hasta qué punto los proveedores de contenidos digitales pueden seguir detentando un modelo de negocio basado en una infraestructura ajena? La respuesta se puede encontrar mirando hacia los usuarios. Más allá de los intereses particulares en la sociedad del siglo XXI, la red es una infraestructura nodal para el desarrollo humano.
El debate público que tiene como marco la Agenda digital europea pretende que ninguna parte se imponga sobre otra y pondrá sobre la mesa temas circundantes, como la creación de incentivos para la inversión y el establecimiento de reglas mínimas de calidad del servicio que prestan las empresas del sector, que en Europa es diverso a diferencia de países como Estados Unidos y México.
El debate no es particular de Europa, en Estados Unidos donde existe una conectividad de más del 80%, el presidente Barack Obama ha defendido la neutralidad de Internet desde su campaña electoral, que le ha valido el enfrentamiento con los gigantes de las telecomunicaciones y las grandes medios de comunicación, industrias ligadas entre sí en un escenario de convergencia.
Hace unos meses, la corte falló en contra de la Comisión Federal de Comunicaciones, la cual había impuesto una multa a la empresa Comcast por haber discriminado contenidos de sitios de descargas. Un claro revés a las pretensiones del presidente Obama de garantizar una red libre, pero del cual se intenta reponer con su reciente propuesta de liberar 500 megahertz del espectro del gobierno, para expandir los servicios de banda ancha y proveer a 100 millones de estadounidenses de Internet de alta velocidad.
En el trasfondo de este debate, observamos el reconocimiento explícito de economías desarrolladas de que las telecomunicaciones, su infraestructura y servicios representan el sistema nervioso de las sociedades modernas y que retrasar su discusión centrada en el interés público, representa el estancamiento económico y social de las naciones y regiones del mundo.
Mientras en otros países se discute sobre la responsabilidad y rendición de cuentas de las empresas de telecomunicaciones y de contenidos audiovisuales; de los gobiernos; de las empresas representativas de la economía digital, así como sobre los derechos de los usuarios, en México permanecemos al margen de una discusión abierta y transparente sobre lo que acontece en este sector, que requiere de sana y renovada competencia y de políticas públicas responsables que miren por el desarrollo humano.

viernes, 2 de julio de 2010

Conectados



Publicado en Blog Virtualis de El Universal

¿Se han puesto a pensar por qué pasamos horas en nuestras redes online?

Una de las cosas más enriquecedoras del verano académico es poder leer y disfrutar libros, que en los ajetreados semestres resulta cuasi imposible y que semana a semana, mes con mes se van apilando en el cubículo o en la memoria del e-book. Estreno mi Kindle con un buen libro sobre las redes sociales offline, que obliga a pensar sobre cuán revolucionarias son en realidad las redes sociales online.
Conectados, es el título del libro del médico y científico social de la Universidad de Harvard Nicholas Christakis, quien ha estudiado por más de 15 años la influencia de las redes sociales en los comportamientos humanos y sus patologías, desde la obesidad y el tabaquismo hasta la solidaridad y el altruismo.
El médico estadounidense quien escribió este libro junto con el sociólogo James Fowler, cuenta que sus motivaciones investigativas sobre el contagio emocional en las redes sociales, tienen su origen en su juventud durante su residencia médica en la ciudad de Chicago, en donde observaba cómo al morir un esposo o esposa, el viudo o viuda, tenía una inexplicable recurrencia a enfermar y a morir en el año siguiente.
Las redes sociales son inherentes al hombre, no son particulares de la era Internet, nos recuerdan los autores. Tenemos una red social desde que nacemos en nuestras familias, en el trabajo, en nuestra colonia, redes que en la era digital hemos trasladado a Internet y que no son opuestas a las tradicionales, sino su prolongación.
Christakis quien fue designado en 2009 como una de las 100 personas más influyentes del mundo según la revista Time, encontró luego de analizar a 2 mil personas que las redes offline y online se articulan alrededor de emociones. Según los autores, estamos prácticamente enredados con cuatro grados de separación; dependiendo del grado de relación es la intensidad del lazo emocional que opera como contagio o efecto dominó.
Para validar esta hipótesis Christakis emprendió hace algunos años una investigación sobre la obesidad como causa de contagio en redes sociales offline, en la que halló que si alguien tiene a un amigo-amigo pasado de peso, tiene el 75% de probabilidad de padecer obesidad; si tiene a un amigo en segundo grado, el 50%; en tercero el 25% y en cuarto ninguno. Más allá de lo anecdótico que le valió titulares burlones en diarios como The New York Times, logró demostrar el poder de movilización y contagio emocional de las redes sociales offline que mueven a países o a continentes enteros , fenómenos psicosociales que en la actualidad las redes online potencian.
El lado oscuro de las redes tanto offline como online tal como lo admiten los autores de este recomendable libro, radica en que las emociones son igualmente contagiosas para expandir el miedo y la violencia, lo que a los mexicanos en estos tiempo debe preocuparnos mucho, pues como señalan Christakis y Fowler las emociones tienen una existencia colectiva, no individual.
¿Por qué el éxito de las redes sociales online? No os rasguéis las vestiduras, ni traten de encontrar el hilo negro parece decirnos. Por la simple razón, de que son prolongación de la práctica social natural al hombre de relacionare con otros; de contagiarse emocionalmente y porque el ser humano sabe que son mayores los beneficios de estar, actuar y pensar en colectividad que los costos de hacerlo individualmente. Somos nuestra red y la red es lo que somos.
Para Christakis y Fowler estas son las cuatro reglas las redes sociales ( offline y online )
-Nosotros moldeamos nuestra red
-Nuestra red nos moldea a nosotros y nuestra experiencia de vida, está dada por el lugar que ocupamos en nuestras redes.
-Nuestros amigos nos influencian por contagio emocional. De aquí su hallazgo de que si tenemos un amigo-amigo deprimido tenemos un 75% de posibilidades de deprimirnos también.
- La red tiene una existencia propia, porque el todo es más que las suma de sus partes.
Los autores dedican un capítulo a las redes online como Facebook, en la que luego de analizar más de mil 700 perfiles concluyen que la influencia se da entre amigos, no entre contactos. De esta forma señalan que vemos la película que nos recomendó un amigo, no la que nos recomendó un “contacto”. En pocas palabras, nuestros contactos son poco significativos para nuestra vida.
No está demás saber en la era del marketing y las premoniciones fáciles sobre la tecnología y sus efectos con frecuencia carentes de bases sólidas, que las redes sociales online son una prolongación o sofisticación de lo que la humanidad ha hecho siempre con la salvedad, de que en el mundo virtual podemos construir un avatar más guapo que nos represente y en donde el contagio emocional, connatural al ser humano se da más rápido y con un mayor alcance.
La complejidad humana y social nos dicen los autores, es más poderosa que la tecnología por sí misma por lo que para estudiar el fenómeno de las redes sociales offline y online hay que acudir a diversas disciplinas pues una sola no basta para su entendimiento.
No cabe duda que leer libros sugerentes es un placer y sobre todo, aquellos que nos permiten distraernos del discurso del marketing 2.0 para adentrarnos en pensamientos y planteamientos arriesgados, producto de investigaciones originales sustentadas en evidencias empíricas.

Conferencia de Christakis en TED.com

Christakis,N y Fowler, J. (2010) Conectados. Madrid: Taurus

viernes, 25 de junio de 2010

The Runaway General | Rolling Stone Politics

La historia de Rolling Stone que provocó el despido del general McChrystal y que desata un caso de traición a los pactos profesionales como el off the record.

The Runaway General | Rolling Stone Politics

sábado, 12 de junio de 2010

La web en la TV: Google TV

Publicado en El Universal

Google una de las empresas emblemáticas de la sociedad digital, se propone entrar a la sala de los hogares a través de su servicio de navegación para TV y con ello, cristalizará el anhelo hasta ahora fallido de las empresas tecnológicas desde hace casi dos décadas: la fusión de la televisión, eje de la industria del entretenimiento con los servicios de Internet.
En alianza con empresas de hardware como Sony, Logitech e Intel, Google TV consta de un dispositivo como el de cable o satélite que permitirá navegar no sólo la inagotable red, sino los canales televisivos. Sony venderá en unos meses televisores con el software GoogleTV instalado.
De tener éxito, esta innovación acarreará modificaciones en las prácticas culturales de las audiencias televisivas, que hasta ahora habían sido invitadas por las industrias del software a mirar TV en la computadora lo cual, forzó a la industria de la televisión a migrar su programación a la tercera pantalla (computadora) y algunas más avezadas, a pensar en la cuarta pantalla, la de los teléfonos celulares.
Sin embargo, la migración a la tercera pantalla, no ha sido exitosa en todos los contextos, ya que depende por un lado, de la conectividad y de la edad de las audiencias y por otro, de cuán arraigada está la televisión en la cultura de una sociedad como es el caso de México, donde la televisión según datos del INEGI alcanza una penetración del 93% de los hogares contra el 27% de internautas.
El mercado del entretenimiento a nivel global para 2013 según la firma Price Waterhouse Coopers constituirá un negocio de 1.6 trillones de dólares y el gran pedazo del mercado lo seguirán teniendo los medios no digitales en una relación 69%- 31% si bien, existe un crecimiento innegable de estos últimos.
En Estados Unidos y en Europa, las audiencias migran paulatinamente para su consumo de entretenimiento a la computadora, lo que ha motivado a que muchos estudiosos anticipen la muerte de la televisión. Sugerencia arriesgada cuando hoy el gigante de las búsquedas en Internet, reconoce la centralidad de la televisión como medio eje de una millonaria industria que en muchos contextos, sigue contando con la fidelidad de las audiencias entre otras cosas, por la escasa penetración de Internet.
Las cifras de penetración de medios en el mundo, como las que proporciona la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la UIT apuntan a un 90% de hogares con TV contra un 25% de computadoras.
Ya hace varias décadas que el cine ( la primera pantalla) entró a los hogares a través del video, reconociendo esta centralidad televisiva en el gusto de las audiencias y no es raro que las empresas de hardware y software, lleven dos décadas intentando la convergencia con la denominada televisión interactiva.
Google apuesta a que este es el momento idóneo tanto tecnológico como cultural, para concretar la convergencia entre la web y la TV que son dos medios diferentes y por tanto complementarios, la televisión es un medio integrador y la web fomenta la fragmentación que se expresa en el consumo individualizado.
Por otro lado, la televisión es un medio que supone de una audiencia pasiva en tanto que la web requiere de la participación activa de los usuarios, quienes deciden qué ver y cómo verlo. Estas diferencias como pueden resultar complementarias, pudieran ser el talón de Aquiles de la convergencia.
El reto que tiene por delante Google con su servicio integrado a la TV no es sólo un asunto tecnológico y cultural, su trasfondo es un jugoso mercado. Las cifras del negocio publicitario televisivo según Google fue tan sólo en 2009 de 74 mil millones de dólares, una cifra muy por arriba de lo que se genera en la red.
La TV y la web han sido utilizadas por las audiencias-usuarias para actividades diferentes, no se puede soslayar que en países como México ambas marcan una brecha profunda tanto socioeconómica como generacional.
La tecnología es una construcción social, no sólo depende de las empresas sino de un sinnúmero de variables. El éxito de Google TV dependerá en economías emergentes por un lado, del poder de compra y de la disponibilidad de banda ancha y por otro, del gusto de las audiencias quienes decidirán si es el momento de la convergencia o si ha sido demasiado apresurado.

Google TV

domingo, 6 de junio de 2010

Lost y la multitud spoiler



Publicado en el Blog Virtualis de El Universal

No recuerdo una serie televisiva que haya movilizado a la comunidad internáutica mundial como la producción de la cadena ABC, que forjó una gran cantidad de fanáticos en sus 6 temporadas, con un guión innegablemente original con personajes llenos de misterio que en cada capítulo, mantuvieron en vilo a sus más fieles seguidores que intentaron desde el primer día, descifrar si los habitantes de la isla estaban muertos, si purgaban culpas o si bien, vivían en una realidad alterna.
A días del final emergió en la red el poder de la multitud spoiler, fenómeno ampliamente explicado por Henry Jenkins en su libro La cultura convergente ( 2006 ) que se refiere a la ola de fanáticos de series televisivas que cambian de pantalla para estropear con sus comentarios en Internet, la emoción del desenlace de una historia revelando detalles, dando al traste al impacto dramático y por tanto al rating, el indicador con el que se hace el negocio de la televisión.
La ganadora de 6 Emmys logró en el final un rating de 12 millones de espectadores en Estados Unidos, que aunque lejos de los 52 millones de la exitosa Friends, consiguió movilizar a las multitudes en red.
En 58 países, la serie finalizó dos días después que en Estados Unidos, tiempo perfecto para spoilear. Una búsqueda en Google de spoilers de Lost arrojó el domingo 23 de mayo, día del gran final en Estados Unidos, 20 millones de sitios entre wikis, blogs y páginas de descargas, en los que se especulaba sobre la verdad detrás de los tripulantes del mítico vuelo Oceanic 815.
En la era digital la industria cultural está ligada a las multitudes en red. De esta forma, mientras el sitio de la cadena ABC impedía a los usuarios de países fuera de Estados Unidos acceder a los últimos episodios, sitios de descargas los ofrecían sin rubor alguno. En Twitter #Lost fue trend topic, cuyos seguidores se dividieron en dos bandos: Los spoilers y los antispoilers que defendían el derecho de los fans con tuits que invitaban a no contarlo “ni a tu madre”.
En tiempos de Internet las industrias culturales se rearticulan ante la audiencia que participa y con la cual, asistimos al ocaso de la televisión masiva, la que supone de un público homogéneo y que comienza paulatinamente a erosionarse entre otras cosas, por el acceso a Internet y por cambios en las prácticas culturales de las audiencias.
Las audiencias –usuarias consumen entretenimiento y lo comparten en red supuestamente, obligando a la televisión a adaptarse a que el productor propone y el público dispone. Pero esta profesora no es tan optimista ya que sostengo, que el fin de la industria vertical y cerrada está aún lejos. La inclusión de las audiencias en los procesos creativos es parcialmente abierta, en realidad los spoilers se han convertido en un arma de la industria tradicional para añadirle más emoción y por tanto más rating a las producciones.
Los reality shows tipo American Idol, que piden a las multitudes participar a través de mensajes de texto, Twitter, Facebook y YouTube son una evidencia de la trasmedialidad en la industria del entretenimiento de este siglo que revitaliza innegablemente la industria del entretenimiento.
Me resisto a pensar que hay una lucha frontal entre dos paradigmas: la industria y las expresiones libres en Internet como los spoilers que retan las leyes de derechos de autor bajo el argumento de que la red es libre y por tanto sus contenidos, sean éstos protegidos o no. Más bien asistimos a una nueva relación dialéctica en la que ambas negocian, se moldean y acomodan a la realidad de la cultura en el siglo XXI.
Ni Google puede vivir sin los periódicos, ni la industria musical sin I-tunes, ni las series que han revitalizado a la televisión en estos últimos años pueden hacerlo sin Internet, sus redes sociales y sus multitudes. Lost no hubiese sido lo mismo sin sus fieles spoilers.
La serie terminó invitando a los fanáticos a seguir elucubrando sobre un desenlace abierto a la imaginación, después de todo los escritores intentaron innovar narrativas yendo más allá de detectives, mujeres desesperadas y hospitales. Ver a personajes con los nombres de Hume, Russeau y Locke sí que fue poco común.
Qué importa el final que cada quien haya imaginado, por lo menos sus creadores se preocuparon por no ofender la inteligencia de la audiencia.

Imagen recuperada del sitio de la ABC : http://abc.go.com/shows/lost/index

jueves, 3 de junio de 2010

Apropiación digital y transformaciones culturales

Webcast de Encuentro AMIC 2010 celebrado en la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México.
Cómo se han apropiado de la tecnología los maestros, los alumnos universitarios ( Blanca Chong de la U.Autónoma de Coahuila) y los agentes profesionales: el caso del periodismo ( Ma Elena Meneses del Tecnológico de Monterrey) . Mesa moderada por la Doctora Delia Crovi Druetta de la FCPyS de la UNAM.

Ni los alumnos ni los profesores la aprovechan y en el caso de los periodistas se observa la precarización profesional constante derivada de la convergencia digital ( twitteros al ataque) y de la convergencia económica que se expresa en medios concentrados que en un claro modelo de economía de escala obliga a los periodistas a la multifuncionalidad.
Temas del siglo y como dijo Carlos Scolari: Traumáticos y Globales.

El panel está disponible en este sitio

http://www.ustream.tv/channel/iberodigital

martes, 25 de mayo de 2010

México y la Sociedad de la Información

Publicado el viernes 21 de mayo de 2010 en El Universal

Hace unos días finalizó en Ginebra Suiza el Foro de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información que tuvo como objetivo, presentar los avances en la consecución de las metas planteadas en las Cumbres mundiales de 2003 y 2005 respectivamente y que se reducen a disminuir dos brechas profundas entre las naciones del mundo: la digital y la del conocimiento.
En el informe mundial “Midiendo a la Sociedad de la Información” dado a conocer en el foro organizado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la UIT se presenta el desempeño de 159 naciones en tres grandes rubros con sus respectivos indicadores: Infraestructura, uso de tecnologías e impacto en el desarrollo económico y social. En cuanto a los tres, México tiene grandes rezagos y desafíos.
En el informe México no presenta indicadores satisfactorios, en contraste con los de Chile, el país de mejor desempeño en el concierto latinoamericano. Nuestro país se ubicó en el lugar 77 en el rubro desarrollo de tecnologías de información y comunicación, como se denomina genéricamente al conjunto de tecnologías de telecomunicaciones, radiodifusión y la informática, tales como Internet y telefonía celular y la infraestructura que estos servicios requieren.
La primera brecha, la digital se mide con base en indicadores tales como infraestructura de telefonía fija y de banda ancha así como por las tarifas. Sabemos que en México, las conexiones de banda ancha no sólo son lentas, sino de las más caras del mundo de acuerdo a datos de la OCDE, debido a una deficiente regulación que inhibe la competencia y un uso eficiente e incluyente del espectro radioeléctrico.
En el foro mundial quedó de manifiesto, que la infraestructura de banda ancha es fundamental para la transformación de las naciones en sociedades de la información, ya que permite el despliegue de todas las posibilidades que las redes ofrecen para la educación, la salud y la gestión gubernamental.
Si bien la banda ancha en México ha crecido en los últimos años- Telmex, el operador dominante, señala que un 70% en los últimos cuatro años-alcanza una penetración de 5.16 por cada 100 habitantes, uno de los porcentajes más bajos de los países de la OCDE.
Otro indicador con el que se mide la brecha digital es el acceso. Tres cuartas partes de los mexicanos no tienen acceso a Internet y de acuerdo con el INEGI, la principal limitante es la falta de recursos. En contraste, 70 millones tienen acceso a telefonía celular pero no llega ni al 7% quienes tienen el servicio de Internet de alta velocidad.
Las mediciones se topan siempre con la complejidad de brecha del conocimiento, que se refiere a la educación y competencias digitales. Acceder a la Sociedad de la información no es únicamente un asunto de infraestructura y conectividad, los gobiernos deben estar conscientes que de nada sirve llenar las escuelas de computadoras, si lo maestros no tienen las habilidades mínimas para darle un uso significativo y transformador.
México tuvo una discreta presencia en el foro mundial a través del subsecretario de educación básica Fernando González, quien presentó el programa Habilidades Digitales para Todos ( HDT ), un megaproyecto del actual gobierno, para incorporar el uso de las tecnologías en la educación primaria que pretende revitalizar el fallido proyecto Enciclomedia de la administración foxista.
En México los logros educativos son de los más bajos de los países de la OCDE, más de un niño de cada 10 según el organismo, no dispone de una mesa de estudio ni de un diccionario, mucho menos de una conexión a Internet. En este contexto se pretende incorporar el programa HDT.
No reconocer la brecha del conocimiento y reducir las estrategias al acceso e infraestructura lleva a fracasos como el de Enciclomedia, que desplegó un presupuesto millonario ejercido de manera poco transparente y sin una revisión crítica de sus aportaciones, si es que las hubo.
Como señala el investigador Mark Warschauer para darle un uso significativo a la tecnología, se requiere de un liderazgo y visión de largo plazo, tendiente a cerrar la brecha cognitiva que permita a los usuarios decodificar lo que se encuentra en las redes de manera significativa, es decir para el desarrollo humano el cual pasa necesariamente por la superación de la pobreza y la educación.
El programa HDT contempla la puesta en marcha en las primarias del aula telemática con pizarrones interactivos, teléfono VoIP, antena satelital o conexión inalámbrica, así como con planes de certificación de maestros en manejo en tecnologías de información y comunicación.
Con el tiempo veremos si se aprendió que no basta el acceso, sino el revertir la desigualdad a través de políticas públicas pro competitivas, incluyentes y responsables, que garanticen cerrar las dos brechas que hoy hacen de México un país sin igualdad de oportunidades.

viernes, 7 de mayo de 2010

Confianza digital

Publicado en El Universal

Uno de los imperativos de la sociedad digital, que tiene su base en tecnologías de información y comunicación para la eficiencia gubernamental, la transparencia, los servicios, la educación y el entretenimiento es la confianza, un bien social que promueve el bienestar económico y humano como lo anticipó en los noventa Francis Fukuyama.
Los datos personales constituyen el insumo a través del cual, se gestionan electrónicamente asuntos gubernamentales y comerciales disminuyendo costos administrativos e incrementando la eficiencia. Transformada en gigabytes nuestra información es imprescindible para que la sociedad digital funcione, pero el engranaje de esta dinámica no sería posible sin la confianza que acompaña cada que escribimos en una pantalla nuestra información personal a cambio de algún servicio o diversión.
De acuerdo a Internet World Statistics hay más de mil 700 millones de internautas en el mundo que acceden a unos 200 millones de sitios web de la más diversa índole (Netcraft, 2009). En tanto, más de la mitad de los habitantes del planeta (casi 4 mil millones) son usuarios de teléfonos celulares, esta última es la tecnología que más rápido ha crecido en la historia de la humanidad. Si la red social Facebook con sus 300 millones de usuarios fuera un país, sería uno de los más poblados del mundo.
Para que la sociedad digital funcione, desde nuestro nombre hasta nuestro origen étnico o estado de salud, se convierten en pieza fundamental para el dinamismo económico y social, por ello resultaba inexplicable que México junto con Turquía eran los únicas naciones de la OCDE sin una ley que garantizara la protección de datos personales en poder de particulares necesaria para las transacciones transfronterizas en el mundo global.
Hace unos días el Senado aprobó la Ley Federal de Protección de datos personales en posesión de particulares con la cual, los ciudadanos podrán ejercer su derecho a solicitar, rectificar y cancelar sus datos cuando considere que no son útiles para los fines con que fueron entregados y que obliga a quien los solicite hacerse responsable de su buen uso.
Es en el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública, el IFAI en el cual recae la facultad de resguardar la privacidad de los datos personales en poder de instituciones y entidades del sector privado, las cuales tendrán la obligación de contar con procedimientos necesarios para la atención ciudadana.
Es innegable que las leyes de protección de datos nacionales y supranacionales se han convertido en bases sólidas para la protección del honor y la intimidad, sin embargo hay algunos desafíos por delante: El primero es la agilidad de la respuesta ante denuncias, lo cual contribuirá a fomentar una cultura de protección de datos entre los propios ciudadanos y paralelamente, desincentivar la corrupción derivada del mal uso de la información personal.
Un segundo desafío es de largo aliento y tiene que ver con la restitución de la confianza ciudadana en países como el nuestro, toda vez que hemos sido testigos en últimas fechas del mercado negro de datos personales en el cual por una suma de 12 mil dólares se obtiene el padrón electoral o el registro vehicular.
Los clientes de este mercado favorecido por la corrupción y la impunidad van desde criminales hasta negocios sin escrúpulos, que usan la información personal para ventas y promociones que vulneran sin cortapisas nuestra privacidad. Enterarnos del mal uso de nuestros datos y de la impunidad que rodea a este negocio ilegal erosiona la confianza y con ello la posibilidad de contar con un gobierno y empresas eficientes y transparentes.
La ley es una base sólida, tanto así como las innovaciones tecnológicas para el desarrollo de protocolos de seguridad, como los que ha incorporado el SAT o el sistema bancario, pero el desafío mayor es la restitución de la confianza ciudadana en un país afectado por elevados índices de impunidad.
¿Cómo convencer a los ciudadanos que sus datos no acabarán a la venta en Tepito o en una página de Internet?
Como lo señalaron expertos reunidos por la Comisión Europea en febrero pasado en la ciudad española de León, no todo recae en el orden jurídico y en la ingeniería en sistemas computacionales, la confianza ciudadana es el elemento nodal en la sociedad digital, sin ella el riesgo de frenar el desarrollo económico y social es enorme.
Otro aspecto fundamental es la educación digital que permita a los ciudadanos entender la importancia de sus datos y cómo protegerlos.

Foto recuperada de: esamuelm.wordpress.com/.../¿que-es-tiempo-real/

jueves, 6 de mayo de 2010

e-Infancia



Publicado en El Universal Blog Virtualis
Hace unos días mi hija de 8 años me dijo que quería jugar con “Lady Gaga” en mi computadora. Imaginarán mi reacción.
¿Cómo, si apenas le expliqué qué es Google? Reconozco que soy madre de dos nativas digitales que exalta cada que puede las destrezas de la generación hiperconectada, lo cual en ocasiones ya resulta reiterativo y chocante de parte de padres que como yo, crecimos con televisión aérea. Me pidió acceder a un sitio recomendado por sus amigos de la escuela: “Club Penguin”. Se trata de un juego social en Internet en el que los niños crean su avatar al cual le ponen nombre, tal es el caso de “Lady Gaga” y de unos 12 millones usuarios cotidianos (según TecCrunch y Club Penguin, 2009) que juegan en la virtualidad con identidad de pingüino.
Los juegos sociales serán el mercado de mayor crecimiento de las industrias creativas y del entretenimiento en los próximos años (Strategy Analytics, 2010). De los usuarios de Facebook se calcula que un 85% juega en línea en espacios virtuales como Farmville. Disney sabe muy bien de mercados a futuro y por ello pagó en 2007 por Club Pingüino 350 millones de dólares a la empresa New Horizon.
Es lugar común hablar de los jóvenes como los nativos digitales, quienes retan y apantallan a sus mayores con sus destrezas tecnológicas. Los estudios sobre prácticas sociales y culturales de Internet, que en su mayoría realizan empresas y centros de investigación de todo el mundo, analizan al grupo compuesto por estudiantes de educación media y superior. Para la mercadotecnia este es el target de toda estrategia ¿Y los niños?
El año pasado una investigación coordinada por la respetada investigadora británica Sonia Livingstone de la London School of Economics aborda el tema sobre el cual, se ciernen desde pánicos morales y sobreprotección hasta exaltación de bondades, sin embargo hay pocos datos fiables que informen a la sociedad de los beneficios y riesgos de los niños hiperconectados.
No se trata de averiguar lo que los niños hacen en Internet, advierte la investigación británica publicada bajo el nombre Children and the Internet ( Polity, 2009), sino lo que les permite hacer cuando conectan su mundo virtual con la sociedad en que viven. ¿Podremos responder a esa generación?¿ Qué pasará con la brecha que se profundiza con quienes lleguen a la edad adulta sin haber tocado una computadora?
Concluye que los adultos sabemos casi nada sobre la infancia e Internet, que ni los maestros pueden responder los para qué, ni mucho menos saben cómo evaluar a un niño hiper conectado. Por el lado de los padres, éstos creen que su hijo aprenderá cosas nuevas aunque a veces, les embargan las dudas de la exposición a contenidos ilegales o el cyber bullying (acoso).
Pero uno de los hallazgos más preocupantes es que los adultos que como yo somos dados a enaltecer ( a veces de manera exagerada) las habilidades de la e-infancia, poco hacemos porque los niños den un uso significativo a lo que encuentran en la red. En Gran Bretaña uno de cada tres niños entiende lo que encuentra en la virtualidad, señala Livingstone. Si se realizaran investigaciones en otros contextos probablemente los datos serían semejantes.
Los niños en tanto, dice la investigación británica, no tienen miedo de Internet y les gusta para expresarse y explorar cosas nuevas que no ofrecen la televisión o la escuela.
Investigaciones como ésta, evidentemente se centran en países desarrollados con un alto nivel de penetración de Internet, pero en realidades como la nuestra las preguntas van más allá, ya que son más los niños excluidos de la sociedad digital.
¿Acercar o no a los niños a Internet? Mi respuesta es siempre afirmativa, pero advierto que es responsabilidad de los padres tanto que le den un uso creativo como que no pasen frente a la pantalla 12 horas diarias.
En los próximos años la industria de los juegos virtuales (los que se juegan en Internet) irán arrebatando mercado a los videojuegos ( Mario, Halo, Rock Band) así como segmentos de usuarios entre los que los pre adolescentes y niños serán el objeto deseo, los nuevos Homo Ludens de la industria, financiados por nosotros, los padres quienes deseamos a niños conectados sin saber a ciencia cierta si la hiperconexión se traducirá en un beneficio a largo plazo.
La UNICEF en su declaración de los derechos de los niños en Internet proclama lo siguiente:
• Libre acceso
• Libre expresión
• Respeto a los derechos fundamentales de los niños
• Respeto a la intimidad
• Obligación de los padres para orientar sobre el uso apropiado de Internet.
Cerraré estas reflexiones diciendo que el uso de Internet en los niños es un asunto de los padres y la escuela. No basta la conexión, sino el darle un uso significativo para el desarrollo humano. El proporcionar acceso y educación digital a los millones de niños desconectados, es responsabilidad de gobiernos que implementen políticas públicas que miren a futuro.
Mientras en las economías altamente desarrolladas se preguntan si la sociedad estará lista para responder a estas generaciones. A nosotros nos quedan retos como la conexión y el desarrollo de la educación digital para nuestros niños ¿Acaso alguien se lo está preguntando?
PD) El avatar de Fernanda y” Lady Gaga”, el avatar de un usuario (no se sabe por políticas de privacidad de datos) jugaron con otros pingüinos a lanzarse bolas de nieve. ¿Qué será de esos pingüinos cuando sean grandes?

Foto recuperada de: http://www.abc.net.au/reslib/200809/r291993_1250087.jpg

miércoles, 5 de mayo de 2010

Periodismo, crisis y tecnología


El periodismo se encuentra en una grave crisis financiera y de identidad a causa de la digitalización y en países como México por la cercanía con el poder económico y político y su correspondiente lejanía de los ciudadanos.
Una de las estrategias propuestas por los propios periodistas para sobrevivir la crisis financiera en los medios es la de Bil Gentile conocida como Back Pack Journalism. Aquí en el lanzamiento de la Fundación Mexicana de Periodismo de Investigación que tiene su sede en el Tecnológico de Monterrey que inició sus trabajos con un curso de una semana a cargo del destacado fotoperiodista, autor de célebres portadas de Newsweek.
El BPJ es una estrategia que consite en que el periodista es una unidad laboral que cubre , graba, escribe , edita y envía. Sobre las implicaciones hay mucho que investigar.
Compartimos la mesa con Gentile, Ana Arana y Epigmenio Ibarra

Taller Periodismo de Mochila con Bill Gentile – Fundación MEPI y Tec de Monterrey

Taller Periodismo de Mochila con Bill Gentile – Fundación MEPI

domingo, 11 de abril de 2010

Ley de Telecomunicaciones y Contenidos Audiovisuales

La iniciativa y la postura de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información en el portal de la AMEDI

La semana en que todos fuimos #Paulette. Publicado en Blog Virtualis en El Universal


Quienes se han dedicado a estudiar los comportamientos humanos en las redes sociales admiten que quienes las usan con asiduidad, tienen una gran necesidad de expresarse y de hacerse escuchar por alguien. Otros de articular movimientos por causas que no tiene cabida en los medios tradicionales.
Las redes son espacios virtuales interactivos en donde se socializa y se intercambian estados de ánimo como es lo más común, pero también el lugar idóneo para externar sin rubores nuestras filiaciones y fobias. A esto ayudan las preguntas que nos hacen Facebook ¿Qué estás pensando ? o Twitter ¿Qué estás haciendo ? Las respuestas suelen ser desde la más vulgar livianidad, hasta la denuncia de que alguien está asaltando el Starbucks de la Condesa. Este caso verídico y denunciado por una valiente tuitera y bloguera que movilizó a internautas solidarios, quienes dieron aviso a la policía la cual aunque no lo crean, llegó a tiempo y no pasó de un enorme susto.
Hace un año la moda era Facebook, que fue habitado en estas fechas por nuestro miedo ante un fenómeno inusual como el virus que nos aisló del mundo físico y que a los internautas, nos arrojó de lleno al espacio virtual a elaborar conjeturas y teorías del complot para expiar el miedo y la incertidumbre a que nos condujo la emergencia sanitaria.
Este año la moda es Twitter, una aplicación que se utiliza primordialmente a través de teléfonos 3G y que se presta como ninguno para tres cosas: 1) la información en tiempo real; 2) para la denuncia como el caso del asalto al Starbucks y 3) para la articulación de movimientos espontáneos que se gestan de manera viral . También es necesario decirlo, se usan para elucubrar complots y linchar (trolear) de manera implacable.
Internet y los soportes móviles- ya lo han dicho expertos como Manuel Castells- son el medio idóneo para las movilizaciones sociales a base de clics por diversas causas. Tenemos desde causas ciudadanas como la convocatoria a la megamarcha con motivo de los atentados de Madrid que se articuló con base en mensajes de texto; causas globales como la solidaridad y la recaudación de fondos por el pueblo haitiano o los fanático-emocionales casos como el de la cantante Susan Boyle que rompió records en YouTube.
En México el año pasado en las redes sociales todos fuimos #H1N1; este año todos hemos sido #Haití y durante la semana santa todos fuimos #Paulette.
Fueron los padres, quienes articularon una estrategia mediática propia de un spin doctor profesional. Primero los medios tradicionales como las mantas que se exhibieron sobre todo en el poniente de la ciudad y no podían faltar YouTube, Facebook y Twitter, cuyos usuarios se volcaron a ayudar a los padres para que pudiesen encontrarla. De un día a otro, #Paulette fue el nombre en español más solicitado en Twitter y el caso se tornó en un trend topic ( casos populares) de esta red social.
En unos días conforme se suscitaron los acontecimientos, los internautas pasaron de la solidaridad a la indignación y el linchamiento. Basta ver el nuevo grupo en Facebook que inculpa a la madre del horrible crimen o el video en YouTube, en el que se hacen conjeturas sobre la ropa de la niña. Como sabemos nadie es culpable hasta no se demuestre lo contrario, pero los internautas se han pasado de largo el juicio.
Luego de la conferencia de la Procuraduría el espacio solidario, fue habitado por el linchamiento en el que en cada tuitero había no sólo un Sherlock Holmes o agente de CSI, sino un sacerdote que se arroja el derecho de condenar al hereje al infierno.
“Aunque la saquen ( en referencia a Lisette Farah), le recordaremos siempre que es una asesina”, señaló una tuitera ante el anuncio del fin del arraigo al que estaban sometidos testigos fundamentales.
Me pregunto con frecuencia ¿hasta donde estos estados de opinión en las redes sociales pasan de la autoexpresión a la acción, a la auténtica conversión en movimientos que trasciendan nuestra pantalla y nuestra autosatisfacción de habernos desahogado en el ágora virtual?
En unas semanas el trágico caso quedará en el olvido y las redes serán habitadas por otro # o por el tema favorito de las redes: El yo y su emoción momentánea.
La educación y al desarrollo de prácticas participativas responsables en las redes que impacten en el trazo de políticas públicas y en movilizaciones con causa son necesarias y de esto poco se habla en países como México. El poder de las multitudes, que es innegable, así como sucumbe ante ídolos momentáneos o ante el fin dramático de una pequeña discapacitada, puede coadyuvar a las causas ciudadanas más deseables. Pienso en la rendición de cuentas, tan necesaria en nuestro país, por ejemplo.
Hacen falta movimientos con causa como #Internet necesario; #matrimoniosdf o el recién creado por los padres de niños de la # guardería ABC. ¿Cuál ha sido la causa de #Paulette?, la expresión momentánea o la articulación de una exigencia ciudadana de un proceso judicial limpio? No lo sé.
El caudal de energía social que permiten estas redes virtuales, aunque limitado por el escaso acceso en México, podría ser canalizado para la auténtica creación de comunidades y ciudadanía. De lo contrario, no pasarán de ser espacios para escucharnos a nosotros mismos.